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Más de una vez habréis oído usar el término viscosidad del aceite, un parámetro clave para una correcta lubricación del motor.

Para una larga vida y un correcto funcionamiento del coche es esencial el uso de aceites, cuyas propiedades lubricantes disminuyen el roce entre los detalles del motor y previenen su desgaste prematuro. El parámetro más importante del aceite es su viscosidad que, en términos generales, significa la resistencia de un líquido a fluir. Es decir, cuanto más viscoso sea un lubricante más le costará fluir por una superficie, y viceversa.

Por tanto, la importancia de un correcto nivel de viscosidad aceite de motor es vital para un buen funcionamiento del coche.

Si el nivel de viscosidad es demasiado bajo, el aceite se volverá tan líquido que se escurrirá por las ranuras y no podrá crear una película lubricante entre las piezas del motor para prevenir su desgaste, ni tampoco evitar la pérdida de potencia y sobrecalentamiento. Si, por el contrario, la viscosidad del aceite de motor es demasiado alta, el automóvil consumirá más combustible o energía (dependiendo del tipo de vehículo) y su motor podría sobrecalentarse o perder parte de la potencia al no fluir una cantidad suficiente de lubricante por su interior.

Todo aceite de motor tiene asociado un índice o nivel de viscosidad basado en la clasificación internacional de la SAE (Sociedad Americana de Ingenieros del Automóvil). Dichos niveles se corresponden con distintos tipos de aceites sometidos a unas condiciones térmicas determinadas.          

En esta tabla, podemos ver esta clasificación de la SAE, en la que los aceites se encuentran según su grado de viscosidad (de menos a más viscoso).

Las primeras filas, se corresponde con la viscosidad respecto a Bajas Temperaturas (0W-25W) y las siguientes a la viscosidad en Altas temperaturas (20-60).

¿Qué aceite debo utilizar para mi motor?

En este caso, la respuesta es muy sencilla: lo más inteligente es seguir las recomendaciones del fabricante y utilizar siempre el aceite homologado que recomienda la marca de coches para tu modelo.

Pérdida de viscosidad y cambio de aceite

Con el tiempo el aceite de motor pierde sus propiedades lubricantes y entre ellas, su grado de viscosidad. Esto afecta por igual tanto a los coches que se utilizan a diario, como a los que pasan su vida en el garaje sin señales de uso.

Los aceites de baja calidad, fabricados a base de numerosos aditivos incluidos para mejorar el índice de viscosidad, pierden sus propiedades mucho antes que sus análogos de calidad contrastada, ya que precisamente estos aditivos son los primeros en caer con el paso de tiempo y el uso regular del coche.

Por lo tanto, es de vital importancia para cualquier vehículo cambiar su aceite de forma periódica (ver indicaciones del fabricante sobre cada cuánto cambiar el aceite) y de esa forma mantener su viscosidad siempre en óptimas condiciones.

*Si tienes más dudas sobre este tema  Visítanos o Llámanos. Estaremos encantados de atenderte y aconsejarte.

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